Puesto que este tipo de bacterias sobreviven en un medio muy ácido, el regular el pH interno es la clave para combatir este tipo de parásitos patógenos.
Normalmente el tratamiento convencional es a base de antibióticos. Aunque en algunos casos hasta se hacen resistentes a éstos y no es fácil de erradicarla. De modo que si deseamos un tratamiento natural animamos a regular el pH sanguíneo. De modo que la depuración orgánica a base de ensaladas y frutas frescas bien lavadas en el que predominen los alimentos alcalinos debería ser la base de nuestra alimentación. Es mejor evitar los alimentos ácidos que acidifican el organismo y son propensos a facilitar la reproducción de este tipo de bacterias. Entre estos están las carnes y los hidratos de carbono refinados y todos los azúcares. También es fundamental combinar correctamente los alimentos para no producir fermentaciones pútridas que produzcan dispepsias o flatulencias.
